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miércoles, 22 de julio de 2009

MADRID octubre 1967

MADRID octubre 1.967.
Plaza Monumental de las Ventas.
Esta foto no tiene nada especial, si acaso naturalidad y estética, según mi opinión.
Pero trae una historia detrás de ella o de la novillada en si.
Yo debute en esta plaza en agosto de 1964, concretamente el
día 30. Me puso ese día un ganadero salmantino llamado Don Antonio Perez de San Fernando, que además de apreciarme como torero me quería como persona. Me pregunto que si quería torear en Madrid y mi contestación fue que si, naturalmente. Pues vete a la oficina de la empresa que allí te atenderán. Lo hice sobre mediados del mismo mes de agosto y la realidad es que no me atendieron bien ,mas bien todo lo contrario, estaba entonces como gerente un tal Juan Martinez,(que el año anterior había estado en la empresa de Vista Alegre de Madrid con el empresario JUMILLANO) .Me dijo que todas las novilladas de ese año ya estaban hechas, y me fui para mi pueblo muy decepcionado.
Una vez allí, llame al ganadero Don Antonio Perez para decirle que me habían atendido muy mal (la realidad). Este por lo visto llamo al Sr. Jardon (que junto con Don Livinio Stuyk) eran los empresarios, por aquella época de la plaza de Madrid. A los dos días me estaba llamando el tal Juanito Martinez para que mandara los contratos que el día 30 de agosto toreaba en las Ventas.
Me repitieron el día 6, el 13 (que mi primer novillo con la muleta, me metió sin conocimiento para la enfermería), no me dejo salir el Dr. Jimenez Guinea a matar mi segundo novillo, y de allí al Sanatorio de Toreros, que entonces era nuestra entidad sanitaria. Estaba en los carteles del día 20 anunciado, de manera que fueron al sanatorio para que toreara dicho día, salí del hospital el día 19, y el 20 a torear a las Ventas. La verdad es que no pude con la novillada, me había llevado toda la semana ingresado, dándome corrientes en el cuello, pues tenia rotura de ligamentos, y salí a torear sin fuerzas (error mio), así no se debe torear.
Ese año de 1.964 la feria de otoño se componía de ocho novilladas seguidas de domingo a domingo ,se pusieron en contacto conmigo para que toreara dos de ellas, mi contestación fue que no podía porque estaba mal con el cuello y no estaba preparado.
Todo esto que he contado viene porque desde entonces me tuvieron arrestado,¡si arrestado!, tan solo me llamaron una vez, y cuando llegue a la empresa con mis contratos me dijeron que no me podían poner.
A los tres años del arresto me volvieron a poner en los carteles, en octubre de 1.967. Pero tuve que hacer un favor, y fue el siguiente: uno de los empresarios Livinio Stuyk, tenia un hijo con unos 25 años que ya llevaba una asignatura pendiente dos años para terminar la carrera, esto sucedía en Salamanca, yo llevaba toreando por allí tres años, pues tenia un tío carnal que era banderillero. También tenia buenas amistades, como un gran cirujano intimo amigo del catedrático que tenia que aprobarle a Stuyk su asignatura pendiente .El catedrático se negaba a hacer ningún favor, pero ante la posibilidad de que si le aprobaba, a mi me pondrían en Madrid, accedió.
Se puso en contacto con Stuyk y le dijo la lección que iba a preguntarle y además de los diez primeros temas uno de ellos; también le dijo que le hablara de lo que fuera, aunque fuera de toros, ya que el examen era oral. En el examen no abrió ni la boca, pero el fallo final fue un aprobado. El favor quedo hecho, y yo puesto de nuevo en Madrid Cuento esto porque las dos personas que intervinieron están fallecidas. Fueron dos grandiosos amigos.
Los arrestos si existen en el toreo y no pocos.

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